Hace años, en un proyecto tecnológico con varios equipos y dependencias cruzadas, alguien tuvo una idea brillante: “Si añadimos un paso más de control, evitaremos errores y ganaremos eficiencia”.
Sonaba lógico 👍 El resultado fue justo el contrario: más reuniones, más esperas, más frustración… y el proyecto empezó a ir más lento 😓
Tiempo después descubrí que aquello tenía nombre: la paradoja de Braess.
¿Qué es la paradoja de Braess? 🤔
En términos sencillos, la paradoja de Braess dice que añadir recursos o caminos a un sistema complejo puede empeorar su rendimiento global.
Se formuló en el ámbito del tráfico: al abrir una nueva carretera para “descongestionar” una ciudad, el tráfico total empeora porque cada conductor optimiza su ruta individual, no el flujo global 🚗🚗🚗
Y aquí viene lo interesante: los proyectos —especialmente los complejos— se comportan exactamente igual.
La paradoja aplicada a la dirección de proyectos 📊
En dirección de proyectos, caemos en esta paradoja más a menudo de lo que creemos.
Ejemplo 1: Más personas al proyecto 👥
Un proyecto va retrasado en calendario.
Decisión típica: añadir más personas al equipo.
Resultado frecuente:
- Más coordinación.
- Más dependencias.
- Más tiempo explicando contexto.
- Menos foco
En entornos ágiles esto es especialmente visible: un equipo Scrum sobredimensionado pierde velocidad, no la gana.
Ejemplo 2: Más procesos y aprobaciones 📝
Para “asegurar calidad”, se introducen más gates, más comités, más validaciones. Cada decisión tarda más en tomarse y el equipo entra en modo espera permanente ⏳ ¿Os suena?
Desde una mirada ágil, esto rompe uno de los principios básicos: flujo continuo y feedback rápido 🔄
Ejemplo 3: Más herramientas 🛠️
Se incorporan nuevas herramientas “para mejorar la productividad”. El equipo acaba saltando entre plataformas, duplicando información y gestionando la herramienta en lugar del trabajo 🤯
En Kanban esto se ve claro: si no visualizas y limitas el trabajo en curso, el sistema se congestiona aunque tengas la mejor herramienta del mercado.
¿Por qué ocurre? 🧩
Porque en sistemas complejos:
- Las personas optimizan localmente (su tarea, su sprint, su área).
- Nadie optimiza de forma natural el sistema completo.
- Cada nueva “mejora” introduce fricción invisible ⚙️
O como diría Peter Drucker:
“No hay nada tan inútil como hacer eficientemente algo que no debería hacerse en absoluto.”
Lo que la agilidad nos enseña frente a la paradoja 🚀
Scrum, Kanban y otros enfoques ágiles no eliminan la paradoja de Braess, pero nos dan pistas muy claras para convivir con ella:
- Limitar el trabajo en curso antes de añadir más capacidad 🚦
- Reducir dependencias en lugar de gestionar mejor sus efectos 🔗
- Priorizar el flujo de valor por encima de la eficiencia local 💡
- Inspeccionar y adaptar el sistema, no solo el plan 🔍
Muchas prácticas ágiles no van de ir más rápido, sino de dejar de estorbar al sistema.
Una recomendación global 🧭
Antes de añadir personas, procesos o herramientas, detente y pregúntate:
- ¿Qué está bloqueando realmente el flujo?
- ¿Qué dependencia puedo simplificar o eliminar?
- ¿Qué decisión podría tomarse más cerca del equipo?
- ¿Qué parte del sistema estamos sobreoptimizando?
En muchos proyectos, la verdadera mejora no está en sumar… sino en restar ➖
A veces, el mayor acto de liderazgo en dirección de proyectos no es construir una nueva carretera, sino tener el coraje de cerrar una que ya no aporta valor ✂️

