M.O.R.E.: más que un acrónimo, una evolución en cómo entendemos el éxito en los proyectos

Seamos honestos. Cuando leemos una nueva palabra en mayúsculas dentro del mundo de la dirección de proyectos, lo primero que pensamos suele ser:

¿Otro framework? ¿Otra guía? ¿Otro modelo que añadir al backlog mental?

Eso mismo pensé la primera vez que escuché hablar de M.O.R.E.

Pero no. No es otro manual operativo.

No es una nueva metodología que compita con Scrum, PMI, PRINCE2 o lo que estés usando.

Es algo más profundo: un cambio de mentalidad.

Un poco de contexto (y de historia)

Desde que formo parte de Project Management Institute he visto cómo la profesión ha evolucionado.

Hemos pasado de un enfoque casi exclusivamente centrado en la triple restricción (alcance, coste y plazo), a hablar de beneficios, valor, propósito, impacto social, power skills, liderazgo adaptativo…

Y no es casualidad.

Vivimos en un entorno BANI (frágil, ansioso, no lineal e incomprensible).

Nota: Si quieres refrescar este concepto, aquí puedes ver el post que escribí sobre VUCA–BANI y la evolución del contexto en el que gestionamos proyectos.

En este entorno, medir el éxito solo con métricas de ejecución ya no es suficiente.

Y ahí es donde entra M.O.R.E.

Entonces… ¿qué es realmente M.O.R.E.?

M.O.R.E. es una invitación a que dejemos de obsesionarnos únicamente con la gestión del proyecto y pongamos el foco en el éxito del proyecto.

No es hacer más trabajo. Es hacer el trabajo que genera más éxito real.

Veámoslo, de PM a PM:

🔹 M – Manage Perceptions

El éxito no es objetivo. Es percibido.

Puedes cumplir alcance, plazo y presupuesto… y que el sponsor sienta que “algo falta”.

Gestionar percepciones implica entender cómo cada stakeholder define el valor y trabajar activamente para alinear expectativas durante todo el ciclo de vida del proyecto.

No es manipulación. Es liderazgo narrativo.

🔹 O – Own Project Success

No somos simples administradores de tareas.

M.O.R.E. nos invita a asumir la responsabilidad total del impacto del proyecto, no solo de su ejecución.

Ir más allá del “yo cumplí con el plan”. Preguntarnos: ¿Esto realmente genera valor? ¿Es claro para el negocio? ¿Estamos minimizando desperdicio?

Es una postura mucho más incómoda… pero también más estratégica.

🔹 R – Relentlessly Reassess Project Parameters

En un entorno BANI, los planes no son contratos con el futuro.

Son hipótesis.

Reevaluar constantemente objetivos, criterios de éxito y percepción de valor no es debilidad metodológica. Es madurez profesional.

El cambio ya no es la excepción. Es el entorno base.

🔹 E – Expand Perspective

Todo proyecto tiene impacto más allá de su alcance.

Impacto en la organización. En la cultura. En la sociedad. En el entorno.

Ampliar la perspectiva significa entender cómo lo que lideramos encaja en algo más grande.

Y eso cambia la conversación.

¿Por qué esto importa ahora?

Porque estamos en una etapa donde la hipercompetencia, la innovación acelerada y la incertidumbre regulatoria exigen algo más que control.

Exigen criterio.

Un proyecto exitoso no es el que “termina bien”. Es el que entrega un valor que realmente merece el esfuerzo y la inversión, según quienes lo reciben.

Eso es M.O.R.E.

Más que una sigla, una llamada a la profesión

Necesitamos:

  • Más proyectos que realmente funcionen.
  • Más valor percibido.
  • Más responsabilidad estratégica desde nuestro rol.

No es una moda. Es una evolución natural de la dirección de proyectos.

Si quieres profundizar en el enfoque completo, puedes revisar el informe de PMI aquí.

Te lanzo la pregunta: ¿Estás solo gestionando proyectos… o estás asegurando su éxito?

Fuente: PMI.org

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